Nigel Farage y Liz Truss, dos de las figuras más controvertidas de la política británica reciente, se reunen en un almuerzo privado en un club exclusivo de Mayfair, en el centro de Londres. El encuentro, discreto en las formas pero cargado de simbolismo político, se produjo en un momento especialmente delicado para la derecha británica, marcado por deserciones en el Partido Conservador, reproches internos y una acelerada reconfiguración del espacio político situado a su derecha.
La comida tuvo lugar en Mark’s Club y fue organizada por el Heartland Institute, un think tank estadounidense conocido por negar el consenso científico sobre el cambio climático y por protagonizar en el pasado declaraciones ampliamente criticadas. Entre ellas, comparaciones entre quienes alertan sobre el calentamiento global y el terrorista estadounidense Ted Kaczynski, conocido como el “Unabomber”.
Las imágenes del encuentro —publicadas y posteriormente eliminadas— fueron difundidas en la red social X por Lois Perry, exlíder del partido Ukip y actual directora para Europa del Heartland Institute. En ellas se veía a Farage dirigiéndose a los asistentes, entre los que se encontraba la ex primera ministra Liz Truss, cuyo breve y turbulento paso por Downing Street continúa pesando en el debate político del Reino Unido.
Un encuentro incómodo para Reform UK
Aunque públicamente Reform UK, el partido liderado por Nigel Farage, ha intentado marcar distancias con Truss, el almuerzo ha reavivado las especulaciones sobre posibles alianzas futuras o, al menos, afinidades ideológicas compartidas. Consultado por The Guardian sobre si la ex primera ministra podría ser bienvenida en el partido, el equipo de prensa de Reform UK fue tajante: “Liz Truss no sería bienvenida en Reform UK”.
Esa posición contrasta, sin embargo, con declaraciones previas del propio Farage, quien llegó a calificar el polémico mini presupuesto de Liz Truss en 2022 —que provocó una fuerte inestabilidad en los mercados financieros— como “el mejor presupuesto conservador desde 1986”.
Uno de los cerca de veinte asistentes al almuerzo aseguró que la sintonía entre ambos no resulta sorprendente. “Liz Truss está muy cómoda en ese entorno. Ella y Nigel comparten muchos contactos y mantienen una relación estrecha con algunas de las principales figuras que financian a Reform”, explicó.
Ataques y reproches en plena recomposición política
El encuentro coincidió, además, con un nuevo episodio de tensión interna en la derecha británica. Ese mismo día, Robert Jenrick, una de las incorporaciones más recientes a Reform UK, criticó duramente a Truss y afirmó haber pedido a Kemi Badenoch que la expulsara del Partido Conservador por la gestión “torpe” de su plan económico. La coincidencia temporal no pasó desapercibida en Westminster.
Según informó New Statesman, Truss habría mostrado su malestar durante la comida por el ataque de Jenrick, llegando incluso a sugerir que “fuerzas oscuras” estaban detrás de un artículo crítico publicado en The Times. No obstante, Lance Forman, ex eurodiputado del Partido del Brexit y uno de los asistentes al almuerzo, restó importancia a esa versión.
“Se mencionó lo que Jenrick había dicho esa misma mañana, pero Liz no estaba molesta en absoluto. Estaba animada y firme”, aseguró Forman. “Fue una declaración absurda. Nigel Farage fue uno de los que felicitó a Truss por su presupuesto”, añadió.
Farage y Truss se reúnen en un almuerzo con carga ideológica
Más allá del simbolismo político, el contenido del encuentro también ha generado inquietud.
Forman confirmó que el cambio climático fue el eje central de la conversación y que durante la comida se distribuyeron documentos con las posiciones del Heartland Institute. Según uno de los comensales, Farage pronunció un breve discurso en el que respaldó abiertamente las ideas del think tank.
“Es probable que algunas de las propuestas que defienden acaben formando parte de un programa de gobierno de Reform”, señaló esa fuente, una afirmación que refuerza las preocupaciones sobre la orientación ideológica del partido.
Entre los asistentes figuraban también David Starkey, historiador apartado de su universidad y de su editorial tras comentarios racistas; el locutor Mike Graham, despedido de TalkTV; Alan Mendoza, director de la Henry Jackson Society; y el propio Lance Forman, que apoyó financieramente la campaña de Truss para liderar el Partido Conservador.
Me and @BenQuinn75 got the inside story on Liz Truss and Nigel Farage’s lunch in a fancy private members’ club. And no, lettuce was not served https://t.co/swM96zWIe2
— Helena Horton (@horton_official) January 24, 2026
Reacciones políticas y simbolismo del lugar
El Partido Laborista no tardó en reaccionar al conocerse el encuentro. Un portavoz acusó a Farage de estar “obsesionado con reconstruir el gabinete de Boris Johnson con antiguos tories fracasados que destrozaron los servicios públicos y golpearon las finanzas familiares”. Y añadió: “El mismo día que Robert Jenrick decía que Liz Truss debía ser expulsada del Partido Conservador, su nuevo jefe Nigel Farage brindaba con champán y compartía un almuerzo de lujo con ella”.
Farage y Truss se reúnen en un almuerzo en un escenario que tampoco pasó desapercibido. Mark’s Club, actualmente propiedad del empresario Richard Caring, cobra 2.750 libras anuales de membresía, además de una cuota de inscripción de 1.250 libras. Aunque históricamente vinculado a la élite conservadora, hoy se percibe como menos exclusivo que otros clubes privados como 5 Hertford Street, considerado el nuevo epicentro del ala derecha tory.
Más que una simple comida
El almuerzo no fue un hecho aislado. Perry ya había reunido anteriormente a Truss y Farage, entre otros actos, durante el lanzamiento del capítulo británico del Heartland Institute el año pasado. Esta misma semana, además, Perry participó en Zúrich en un “Davos alternativo”, organizado por el mismo think tank, donde Liz Truss figuraba como ponente principal para exponer “una visión para el Reino Unido y Occidente democrático”.
Más allá del menú —que, según los asistentes, fue “olvidable”—, el encuentro pone de relieve las conexiones ideológicas, personales y financieras de la nueva derecha británica. Y confirma que, incluso fuera del foco público, estas relaciones continúan influyendo de forma decisiva en la redefinición del mapa político del Reino Unido.
Fuentes Noticias:
https://www.theguardian.com/politics/2026
Crédito Imágenes:
Imagen: Liz Truss VS Daily Star Lettuce · Autor: Di · Licencia CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons)
Boris Johnson visita SureScreen Diagnostics en Derby durante el confinamiento por COVID-19. Foto de Andrew Parsons / No 10 Downing Street, CC BY-SA 2.0 Licencia / Wikimedia Commons.
Nigel Farage backstage en BBC Radio 4’s Any Questions (Hurstpierpoint, 5 de mayo de 2017) — Foto de Steve Bowbrick, disponible en Wikimedia Commons, bajo licencia CC BY 2.0.
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