El 23 de junio de 2016, el Reino Unido tomó una decisión que cambiaría su futuro para siempre. Diez años después, quienes vivieron aquella campaña desde dentro recuerdan cómo cinco meses de tensión política, divisiones internas y tragedias personales acabaron dando forma al Brexit y transformando el rumbo del país.
Entre febrero y junio de 2016, el Reino Unido vivió una combinación explosiva de enfrentamientos políticos, campañas cargadas de emoción, acusaciones de desinformación y el asesinato de la diputada Jo Cox. Todo ello desembocó en el referéndum que puso fin a más de cuatro décadas de pertenencia británica a la Unión Europea.
Los testimonios de quienes estuvieron en primera línea permiten reconstruir los momentos clave de la campaña del Brexit, un proceso que sigue marcando la política británica diez años después.
El referéndum que David Cameron nunca pensó perder
La historia comenzó en 2013, cuando el entonces primer ministro David Cameron prometió que los ciudadanos podrían decidir sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea si los conservadores ganaban las elecciones.
El 20 de febrero de 2016 anunció oficialmente la fecha del referéndum: el 23 de junio de ese mismo año.
Sin embargo, apenas un día después llegó uno de los golpes más duros para Downing Street. Boris Johnson, alcalde de Londres en aquel momento y una de las figuras más populares del Partido Conservador, anunció que apoyaría la salida de la Unión Europea.
Su decisión alteró por completo el equilibrio político de la consulta.
Según personas cercanas a Johnson, pasó días debatiéndose entre ambas opciones. Aunque mantenía una visión favorable hacia Europa, también criticaba aspectos fundamentales del funcionamiento de las instituciones comunitarias.
Para muchos miembros del entorno de Cameron, aquella decisión estuvo influida por las ambiciones políticas de Johnson y su deseo de convertirse en el futuro líder conservador.
Dos campañas con estrategias completamente opuestas
Desde el inicio, los defensores de la permanencia y los partidarios del Brexit apostaron por mensajes muy diferentes.
Los partidarios de seguir en la Unión Europea centraron gran parte de su discurso en los riesgos económicos de abandonar el bloque comunitario. El Gobierno distribuyó folletos a millones de hogares alertando sobre las posibles consecuencias financieras de una salida.
Sin embargo, varios participantes reconocen hoy que aquella estrategia resultó excesivamente técnica y poco inspiradora.
Por el contrario, los defensores del Brexit apostaron por mensajes emocionales relacionados con la soberanía nacional, el control de las fronteras y la recuperación de competencias políticas.
Mientras unos hablaban de mercados e inversiones, otros apelaban a conceptos como identidad nacional, democracia y control político.
El apoyo de Barack Obama y el efecto inesperado
Uno de los momentos más destacados de la campaña se produjo en abril de 2016 durante la visita a Londres del entonces presidente estadounidense Barack Obama.
Obama advirtió que, si el Reino Unido abandonaba la Unión Europea, quedaría “al final de la cola” para negociar futuros acuerdos comerciales con Estados Unidos.
La declaración fue inicialmente recibida como un respaldo importante para los partidarios de la permanencia.
Sin embargo, algunos estrategas favorables al Brexit consideran que también provocó el efecto contrario, al ser percibida por parte del electorado como una interferencia extranjera en una decisión nacional.
El autobús de los 350 millones de libras que marcó la campaña
En mayo apareció una de las imágenes más recordadas de toda la campaña del Brexit.
Un autobús rojo recorrió el país con un mensaje que acabaría convirtiéndose en símbolo del movimiento:
“Enviamos 350 millones de libras a la Unión Europea cada semana. Financiemos nuestro sistema nacional de salud en su lugar”.
La cifra fue cuestionada por economistas, expertos y organismos de verificación.
Aun así, el mensaje dominó la conversación pública durante semanas y ayudó a situar el Brexit en el centro del debate político.
Inmigración, Turquía y una creciente polarización
La inmigración se convirtió rápidamente en uno de los asuntos más importantes del referéndum.
Los partidarios del Brexit difundieron mensajes que sugerían que Turquía estaba cerca de incorporarse a la Unión Europea, lo que permitiría la libre circulación de millones de ciudadanos turcos.
Expertos y funcionarios europeos calificaron esas afirmaciones de engañosas, recordando que cualquier ampliación requería la aprobación unánime de todos los Estados miembros.
Sin embargo, el debate siguió dominando titulares y contribuyó a aumentar la polarización política.
El asesinato de Jo Cox que conmocionó al Reino Unido
El 16 de junio de 2016 marcó uno de los momentos más trágicos de la campaña.
Ese mismo día, Nigel Farage presentó un polémico cartel sobre inmigración que generó una fuerte controversia.
Horas después, la diputada laborista Jo Cox, una firme defensora de la permanencia en la Unión Europea, fue asesinada en un atentado de extrema derecha mientras atendía a ciudadanos en su circunscripción.
La conmoción fue inmediata.
Las campañas suspendieron temporalmente sus actividades y numerosos políticos describieron aquel momento como una llamada de atención sobre el nivel de división que había alcanzado el país.
El debate final y el impulso definitivo del Brexit
Pocos días antes de la votación se celebró un gran debate televisado en Wembley ante miles de espectadores.
Fue allí donde Boris Johnson pronunció una frase que acabaría convirtiéndose en uno de los lemas más recordados del referéndum:
“Día de la independencia”.
Según periodistas presentes aquella noche, la intensidad emocional de los partidarios del Brexit parecía superar claramente la mostrada por los defensores de la permanencia.
La noche que cambió la historia británica
El 23 de junio de 2016 los británicos acudieron a las urnas.
Durante buena parte de la jornada, muchos analistas creían que la permanencia acabaría imponiéndose.
Sin embargo, los resultados comenzaron a dibujar un escenario diferente.
Cuando finalmente se confirmó la victoria del Brexit con el 51,9 % de los votos, la sorpresa fue enorme tanto entre vencedores como entre derrotados.
La dimisión de David Cameron
La mañana del 24 de junio de 2016, David Cameron compareció frente al número 10 de Downing Street.
Con visible emoción, anunció su dimisión como primer ministro.
Había dedicado meses a defender la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea y consideró que no podía liderar el proceso de salida tras haber perdido el referéndum.
Su marcha abrió una nueva etapa política que terminaría llevando a Boris Johnson al liderazgo conservador y posteriormente al cargo de primer ministro.
Un legado que sigue marcando al Reino Unido
Las divisiones políticas que afloraron durante aquellos cinco meses siguen presentes en numerosos debates nacionales y continúan condicionando la política del país.
Aunque las opiniones siguen divididas, existe consenso en que el referéndum de 2016 redefinió la relación del Reino Unido con Europa y cambió para siempre el rumbo de la política británica.
Fuente noticias:
https://www.theguardian.com/politics/
Crédito Imágenes:
Lord Coe, Boris Johnson, David Cameron – World Economic Forum Annual Meeting 2012 cropped (cropped), by World Economic Forum Cropped by User:Andrew Dalby Creative Commons Attribution-Share Alike 2.0 Generic license. Wikimedia Commons: https://w.wiki/Qazd
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