La inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral global, pero su impacto no es uniforme entre las economías. Reino Unido se sitúa entre los países más afectados, ya que la adopción de esta tecnología está generando más pérdida de empleo que creación de nuevos puestos, según un estudio reciente de Morgan Stanley.
La investigación, compartida con Bloomberg, revela que las empresas británicas que han utilizado IA durante al menos un año reportaron una reducción neta del 8% en el empleo en los últimos doce meses. Este es el dato más alto frente a otras grandes economías, como Estados Unidos, Japón, Alemania y Australia.
Más productividad, pero menos empleo en Reino Unido
El estudio de Morgan Stanley encuestó a compañías de cinco sectores clave: bienes de consumo y comercio minorista, inmobiliario, transporte, equipamiento sanitario y automoción. En promedio, las empresas británicas reportaron un incremento del 11,5% en productividad gracias a la IA, un aumento similar al registrado en Estados Unidos.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental: mientras las empresas estadounidenses transformaron estas mejoras en creación neta de empleo, las británicas aplicaron ajustes de plantilla. Según el informe, factores estructurales como altos costes laborales y presión fiscal impulsan a las empresas británicas a usar la IA como herramienta de sustitución de empleo, más que como complemento.
Mercado laboral británico bajo presión
El contexto económico refuerza esta tendencia. El desempleo en Reino Unido se encuentra en su nivel más alto en cuatro años, mientras las empresas enfrentan incrementos del salario mínimo y de las cotizaciones sociales. Esto ha reducido la contratación, especialmente en los puestos de trabajo junior.
La preocupación entre los empleados es significativa. Según una encuesta de la firma internacional de recursos humanos Randstad, más de una cuarta parte de los trabajadores británicos teme que su empleo desaparezca en los próximos cinco años debido a la IA.
El impacto generacional es desigual. Los trabajadores más jóvenes, especialmente la generación Z, muestran gran inquietud por el impacto de la IA en el empleo y su capacidad de adaptación. Por el contrario, los baby boomers —nacidos entre 1946 y 1964— muestran mayor confianza y sensación de seguridad.
Empleos junior, los primeros en desaparecer
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es que los empleos iniciales o junior son los más vulnerables. Las empresas indicaron que los puestos que requieren entre dos y cinco años de experiencia son los primeros en ser recortados.
Esta situación plantea un desafío para el relevo generacional y la entrada de jóvenes al mercado laboral, dificultando la adquisición de experiencia profesional necesaria para avanzar en sus carreras.
Advertencias desde el ámbito político
La alarma también ha llegado al debate público. El alcalde de Londres, Sadiq Khan, advirtió que la IA podría destruir amplias capas de empleo en la capital y “dar paso a una nueva era de desempleo masivo” si no se actúa rápidamente.
En su discurso anual en el Mansion House, Khan destacó que Londres está “en el filo más agudo del cambio” por su dependencia de trabajadores de cuello blanco en sectores como finanzas, industrias creativas y servicios profesionales, especialmente expuestos a la automatización.
“El deber moral, social y económico es actuar”, afirmó Khan, subrayando la necesidad de crear nuevos empleos que sustituyan a los que desaparecen, especialmente trabajos junior y de entrada, que son los primeros en verse afectados.
Riesgos sociales y económicos
El impacto no se limita a Reino Unido. Jamie Dimon, consejero delegado de JP Morgan, alertó durante el Foro Económico Mundial de Davos que gobiernos y empresas deben apoyar a los trabajadores desplazados por la IA, advirtiendo de que, de no hacerlo, podrían aumentar tensiones sociales e incluso disturbios civiles.
El consenso entre expertos y líderes empresariales es claro: la IA mejora eficiencia y productividad, pero sin gestión adecuada puede profundizar desigualdades y dejar atrás a amplios sectores del mercado laboral.
Un desafío clave para el futuro del trabajo
Los datos de Morgan Stanley muestran un escenario complicado para Reino Unido. La combinación de alta adopción de IA, presión sobre costes laborales y debilidad del mercado laboral británico genera un impacto más severo que en otras economías comparables.
El reto para los próximos años será convertir las ganancias de productividad en oportunidades laborales reales, especialmente para trabajadores jóvenes. De lo contrario, la IA, lejos de ser una palanca de prosperidad compartida, podría consolidarse como uno de los principales factores de precarización del empleo en Reino Unido.
Fuentes Noticias:
https://www.theguardian.com/technology
Crédito Imágenes:
📸 Image credit: Anaf Ibn Shahibul 2 / CC BY 4.0 (via Wikimedia Commons)
🌐 Source: https://w.wiki/Hbdg
📄 License: Creative Commons Attribution 4.0 International — https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/
Ilustraciones generadas por IA (Grok / xAI) utilizadas para representar el meme “Amelia”, difundido en redes sociales.
Secretary of State Peter Kyle and Chancellor Rachel Reeves visit the Culture House development site in Sunderland” by Department for Culture, Media and Sport, available on Wikimedia Commons under the license CC BY 2.0 Image Link: https://w.wiki/DZpM
“British working class” por Lewis W. Hine, dominio público, vía Wikimedia Commons.
Ver imagen en Wikimedia Commons
Flickr – Duncan~ – Bank of England (imagen de un muro de la Bank of England en Bartholomew Lane durante una ola de calor inusual), foto por Duncan Harris, licenciada bajo CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.
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