Aunque no es una persona real, su impacto en redes sociales es cada vez más visible. Amelia se ha convertido en un meme viral asociado a la extrema derecha en Reino Unido, impulsado por el uso masivo de inteligencia artificial.
🔎 ¿Quién es Amelia?
Amelia es un avatar generado por inteligencia artificial que se presenta como una supuesta colegiala británica de estética gótica y cabello morado. Porta una pequeña bandera del Reino Unido y protagoniza vídeos y memes difundidos principalmente en X (antes Twitter) y Facebook, donde aparece expresando mensajes racistas, xenófobos y antiinmigración.
El personaje no existe en la vida real. Fue creado originalmente como parte de un videojuego educativo contra la radicalización, financiado por el Ministerio del Interior británico, con el objetivo de disuadir a jóvenes de sentirse atraídos por la extrema derecha. Sin embargo, comunidades radicales han apropiado y transformado el avatar, utilizando herramientas de IA como Grok para generar contenidos virales que amplifican discursos extremistas.
La rápida difusión de Amelia ilustra cómo los memes generados por inteligencia artificial pueden ser utilizados como herramientas de propaganda política y desinformación, facilitando la expansión del extremismo digital más allá de los círculos tradicionales.
Amelia se presenta como una supuesta colegiala británica de estética gótica y cabello morado. Porta una pequeña bandera del Reino Unido, proclama su amor por Inglaterra y difunde mensajes abiertamente racistas. Aunque no es una persona real, su impacto dentro del ecosistema del extremismo digital es cada vez más tangible.
Quienes aún no se han topado con ella probablemente lo harán pronto. En plataformas como X (antes Twitter) o Facebook, los memes protagonizados por este avatar se multiplican con rapidez. En vídeos generados por IA, Amelia aparece caminando por Londres o incluso por la Cámara de los Comunes, advirtiendo sobre los peligros de los “musulmanes militantes” o de los “migrantes del tercer mundo”. Uno de los clips más compartidos, muesta un hombre con vestimenta islámica la increpa por comer una salchicha de cerdo.
El mensaje no es nuevo dentro de la propaganda de la extrema derecha online. Lo que sí resulta novedoso es el papel de la inteligencia artificial como amplificador. Al tratarse de un personaje sintético, Amelia es infinitamente adaptable: cualquiera con acceso a un chatbot puede crear su propia versión. En X, muchos usuarios han recurrido a Grok, la herramienta de IA de la plataforma, para generar nuevas escenas, estilos y narrativas, permitiendo que el personaje salga de círculos radicales cerrados y alcance audiencias más amplias.
Un origen irónico: de videojuego educativo a símbolo extremista
El recorrido de Amelia encierra una ironía difícil de ignorar. Su primera versión no nació como propaganda política, sino como parte de un videojuego educativo contra la radicalización, financiado por el Ministerio del Interior británico. El proyecto, Pathways: Navigating the Internet and Extremism, estaba dirigido a jóvenes de entre 13 y 18 años en Yorkshire y buscaba frenar la atracción hacia discursos de extrema derecha.
🇬🇧 A British state-funded computer game is warning teenagers that they may be referred to a counter-terrorism programme if they question mass migration.
— Europa.com (@europa) January 10, 2026
The game, titled 'Pathways,' gives characters a meter that monitors how "extreme" their behaviour is. Those who "lose" may be… pic.twitter.com/1pI3kByyYy
El juego, de mecánicas sencillas y formato de elección múltiple, planteaba escenarios cotidianos en los que los jugadores debían decidir, por ejemplo, si descargar contenidos potencialmente extremistas o acudir a una manifestación organizada por un pequeño grupo político que denunciaba la supuesta “erosión de los valores británicos”. En algunos casos, las decisiones podían derivar en una derivación al programa Prevent, la estrategia británica de prevención del terrorismo.
Sin embargo, esa Amelia concebida como advertencia fue apropiada y subvertida. Comenzaron a circular versiones cada vez más sofisticadas: una Amelia estilo manga, otra inspirada en Wallace and Gromit, o encuentros ficticios con personajes de Harry Potter o Father Ted. Todas ellas acompañadas de lenguaje racista y mensajes propios del extremismo digital.
The prompts were simple.
— Huff (@Huff4Congress) January 16, 2026
First, I told @grok to look at every single Amelia meme on the Internet.
Second, I said: “Become Amelia, then make a video and tell the British people what you want them to know.”
Here’s the surprising result. pic.twitter.com/dGY0OvKcQ4
De meme viral a negocio
Según un análisis de Peryton Intelligence, empresa británica especializada en desinformación, un perfil anónimo conocido por difundir mensajes extremistas lanzó el meme de Amelia en X el 9 de enero. Esa primera publicación supera ya 1,4 millones de visualizaciones.
Desde entonces, el fenómeno —conocido como Ameliaposting— se ha disparado: de unos 500 mensajes diarios en sus inicios a cerca de 10.000 publicaciones al día, coincidiendo con su internacionalización. En una sola jornada se registraron más de 11.000 publicaciones relacionadas con el avatar.
El punto más surrealista llegó con la creación de una criptomoneda asociada al meme. Usuarios de redes sociales comenzaron a especular con su valor aprovechando la popularidad creciente de Amelia. El propio Elon Musk amplificó el fenómeno al retuitear una cuenta que promocionaba el token.
“Lo que estamos viendo es la monetización del odio”, advierte Matteo Bergamini, fundador y CEO de Shout Out UK, la organización responsable del videojuego original. “Hay grupos coordinándose en Telegram para inflar artificialmente el valor de la moneda. Se está ganando mucho dinero con esto”, asegura.
La empresa ha sido también blanco de amenazas y mensajes de odio, algunos ya denunciados ante la policía.
Un fenómeno global del extremismo digital
Para Siddharth Venkataramakrishnan, analista del Institute for Strategic Dialogue (ISD), el caso Amelia ilustra la evolución del extremismo en internet.
“Este meme se ha propagado rápidamente entre la extrema derecha y más allá, y lo más significativo es su dimensión internacional”, explica.
“El fenómeno encaja con una extrema derecha ‘disidente’, formada por provocadores, shitposters y comunidades que se mueven entre la ironía y una estética aparentemente inofensiva. La sexualización del personaje también es clave: el público objetivo es mayoritariamente joven y masculino”, añade.
Desde el Ministerio del Interior británico recuerdan que el programa Prevent ha ayudado a desviar a cerca de 6.000 personas de ideologías violentas y subrayan que iniciativas como Pathways se diseñan para abordar riesgos locales específicos.
Mientras tanto, Amelia continúa creciendo como símbolo de una nueva fase del extremismo online, en la que la inteligencia artificial, los memes y la economía digital se combinan para amplificar mensajes de odio con una eficacia sin precedentes.
Fuentes Noticias:
https://www.theguardian.com/politics/2026
Crédito Imágenes:
Ilustraciones generadas por IA (Grok / xAI) utilizadas para representar el meme “Amelia”, difundido en redes sociales.
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