La policía británica amplía la investigación contra el ex príncipe Andrés por posibles delitos sexuales y corrupción

La policía británica amplía la investigación contra el ex príncipe Andrés y busca nuevos testimonios sobre presuntos delitos sexuales, corrupción y abuso de poder.
El príncipe Andrés en el National Memorial Arboretum, Alrewas, 1 de septiembre de 2011 El príncipe Andrés en el National Memorial Arboretum, Alrewas, 1 de septiembre de 2011

La investigación contra el ex príncipe Andrés ha entrado en una nueva fase y la policía británica cree que todavía podrían existir víctimas o testigos que no han dado un paso al frente.

Las autoridades de Thames Valley, encargadas del caso, han realizado un llamamiento público para solicitar nueva información relacionada con posibles delitos sexuales, corrupción, abuso de poder y fraude vinculados al hermano del rey Carlos III.

La investigación, que gira en torno a la relación entre el príncipe Andrés y el fallecido financiero Jeffrey Epstein, se ha convertido en uno de los casos más sensibles para la monarquía británica en los últimos años.

Los investigadores consideran que algunas personas podrían pensar erróneamente que las pesquisas se centran únicamente en la supuesta filtración de información confidencial a Epstein. Sin embargo, la policía insiste en que el alcance del caso es mucho más amplio.

Andrew Mountbatten-Windsor, nombre oficial del ex duque de York, fue arrestado e interrogado bajo caución en febrero de este año por sospechas de abuso de cargo público, una figura legal británica relacionada con el uso indebido de funciones oficiales.

Aunque las autoridades no han identificado oficialmente al sospechoso, múltiples medios británicos han confirmado que se trata del ex príncipe Andrés.

Qué investiga la policía británica sobre el ex príncipe Andrés

La policía de Thames Valley ha definido el caso como una investigación “compleja” y potencialmente extensa.

El subcomisario Oliver Wright explicó que el delito de abuso de cargo público puede incluir numerosas conductas ilegales, entre ellas corrupción, negligencia deliberada, conducta sexual inapropiada o utilización indebida de una posición institucional.

“Estamos analizando meticulosamente una gran cantidad de información recibida tanto del público como de otras fuentes”, afirmó Wright. “Estamos comprometidos con una investigación exhaustiva de todas las líneas razonables de investigación, independientemente de adónde conduzcan”.

Las autoridades británicas han pedido que cualquier persona con información relevante contacte con la policía mediante los canales habilitados para denuncias no urgentes.

Uno de los principales focos de la investigación son los documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionados con Jeffrey Epstein.

Según esos archivos, existirían comunicaciones que apuntan a que el entonces enviado comercial británico habría compartido información sensible con el financiero estadounidense.

El ex príncipe Andrés ha negado reiteradamente cualquier irregularidad o beneficio personal derivado de su relación con Epstein.

El caso Jeffrey Epstein vuelve a golpear a la monarquía británica

El caso Jeffrey Epstein continúa siendo una de las mayores crisis reputacionales de la monarquía británica.

Epstein, condenado en 2008 por solicitar prostitución de una menor, murió en 2019 en una prisión de Nueva York mientras esperaba juicio por tráfico sexual.

La amistad entre Epstein y el príncipe Andrés provocó una enorme presión pública sobre la familia real británica y terminó apartando al duque de York de la vida pública y de sus funciones oficiales.

Ahora, la publicación de nuevos documentos judiciales en Estados Unidos ha reactivado la presión policial y mediática sobre el entorno del príncipe Andrés.

La policía británica también intenta acceder a los documentos originales en posesión de las autoridades estadounidenses, aunque el proceso de cooperación judicial podría prolongarse durante meses.

Posibles delitos sexuales bajo investigación

Uno de los aspectos más delicados del caso es la denuncia presentada por una mujer estadounidense que asegura haber sido trasladada en 2010 a una residencia en Windsor para mantener un encuentro sexual con el príncipe Andrés.

Aunque todavía no existe una investigación criminal formal abierta sobre esa acusación concreta, la policía confirmó que ya ha contactado con la representación legal de la mujer.

“Si desea denunciar formalmente los hechos, será tratada con seriedad, sensibilidad y absoluto respeto por su privacidad y anonimato”

Las autoridades reconocen que la enorme atención mediática internacional podría estar frenando a posibles víctimas o testigos.

La investigación incluye agentes especializados en delitos sexuales, lo que ha incrementado las especulaciones sobre el posible alcance de las pesquisas.

Registros, documentos y presión sobre la Casa Real británica

Tras el arresto de febrero, detectives británicos registraron varias propiedades vinculadas al ex príncipe Andrés, incluida su residencia en Norfolk y la residencia Royal Lodge, en Windsor.

Los investigadores también están recopilando documentación de organismos gubernamentales y de la Casa Real británica para determinar cuáles eran las obligaciones éticas y legales del entonces enviado comercial británico.

Uno de los puntos clave será determinar si el cargo desempeñado por el entonces príncipe Andrés encaja dentro de la figura legal de abuso de cargo público, requisito necesario para presentar una eventual acusación formal.

La policía mantiene además contactos continuos con la Fiscalía de la Corona, encargada de autorizar posibles cargos penales en Inglaterra y Gales.

Una investigación que podría prolongarse hasta 2027

Fuentes cercanas al caso consideran poco probable que exista una decisión formal sobre posibles cargos antes de 2027.

La complejidad internacional de la investigación, la cooperación judicial con Estados Unidos y el volumen de documentación están ralentizando el proceso.

Aun así, la policía británica insiste en que la investigación “continúa avanzando a buen ritmo”.

El caso representa un nuevo desafío para el rey Carlos III y para una monarquía británica que sigue intentando distanciarse de las polémicas relacionadas con el príncipe Andrés y Jeffrey Epstein.

Aunque el duque de York mantiene su inocencia y niega cualquier conducta ilegal, la presión pública y judicial sobre el caso continúa creciendo.

La policía británica insiste ahora en que cualquier nuevo testimonio o información relevante puede ser clave para esclarecer uno de los escándalos más delicados que afectan a la familia real británica en los últimos años.

Fuentes Noticias:

https://www.theguardian.com/uk-news/2026

Crédito Imágenes:

Foto: Andrés Mountbatten-Windsor en el National Memorial Arboretum, Alrewas, 1 de septiembre de 2011. Imagen de Thorne1983, bajo licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported (CC BY-SA 3.0) https://w.wiki/HxgF