Wes Streeting reabre la guerra del Brexit y acerca al Partido Laborista al regreso a la Unión Europea

Wes Streeting reabre el debate sobre el Brexit y plantea un futuro regreso del Reino Unido a la Unión Europea.
Londres, Reino Unido. El primer ministro Keir Starmer y el secretario de Salud y Asistencia Social, Wes Streeting, inauguran la Consulta del Plan Decenal del NHS en el Centro Dockside del Servicio de Ambulancias de Londres. Fotografía de Simon Dawson / n.º 10 de Downing Street. Londres, Reino Unido. El primer ministro Keir Starmer y el secretario de Salud y Asistencia Social, Wes Streeting, inauguran la Consulta del Plan Decenal del NHS en el Centro Dockside del Servicio de Ambulancias de Londres. Fotografía de Simon Dawson / n.º 10 de Downing Street.

La política británica vuelve a girar alrededor del Brexit. Casi diez años después del referéndum que provocó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el debate sobre Europa ha regresado al centro de la escena política británica impulsado por una nueva generación de dirigentes laboristas que ya no consideran intocable la decisión tomada en 2016.

El exsecretario de Sanidad británico Wes Streeting confirmó este sábado que se presentará para liderar el Partido Laborista si finalmente se activa una carrera para sustituir al actual primer ministro, Keir Starmer. Sin embargo, más allá de la batalla interna por el liderazgo laborista, sus declaraciones han provocado un auténtico terremoto político por un motivo mucho más profundo: Streeting aseguró públicamente que el Brexit fue “un error catastrófico” y defendió que el Reino Unido debe acercarse de nuevo a Europa con la vista puesta en un eventual regreso a la Unión Europea.

La intervención marca un cambio histórico dentro del laborismo. Desde que Starmer llegó al liderazgo del partido, la estrategia oficial había sido extremadamente prudente respecto al Brexit, evitando cualquier debate sobre un posible reingreso en la Unión Europea y limitándose a defender relaciones más estrechas con Bruselas en cuestiones comerciales y de seguridad.

Ahora, esa posición empieza a cambiar.

La crisis interna del Partido Laborista

Streeting lanzó sus críticas durante una conferencia organizada por Progress, el influyente grupo vinculado al ala moderada y reformista del Partido Laborista y tradicionalmente asociado al legado político de Tony Blair.

En uno de los discursos más duros pronunciados hasta ahora contra el liderazgo de Starmer, el exministro aseguró que el Gobierno laborista llegó al poder “insuficientemente preparado” y sin una visión clara para el país.

Según Streeting, durante años el laborismo evitó debates ideológicos por miedo a la reacción conservadora y por las heridas internas que dejó la etapa de Jeremy Corbyn.

“El debate fue visto como división y se cerró”,

Streeting también calificó de “catástrofe” el polémico recorte en ayudas energéticas para pensionistas impulsado por el Gobierno durante el invierno, una de las medidas más criticadas de la actual etapa laborista.

Sus palabras reflejan un problema creciente dentro del partido: muchos dirigentes consideran que el laborismo ganó las elecciones generales, pero todavía no ha definido un proyecto político claro para el futuro del Reino Unido.

Y en ese debate, Europa vuelve a ocupar un lugar central.

El Brexit vuelve al centro de la política británica

Desde el referéndum de 2016, el Brexit ha condicionado prácticamente toda la política británica. Durante años, tanto conservadores como laboristas evitaron reabrir la discusión por temor a una nueva polarización social.

Sin embargo, el contexto económico y político ha cambiado profundamente.

“El Reino Unido es hoy menos rico, menos poderoso y tiene menos control que antes”

Las dificultades comerciales tras abandonar el mercado único europeo, la pérdida de inversiones en sectores estratégicos y el débil crecimiento económico han provocado que cada vez más políticos británicos cuestionen abiertamente las consecuencias reales del Brexit.

Streeting fue especialmente contundente sobre esta cuestión.

“El Reino Unido es hoy menos rico, menos poderoso y tiene menos control que antes”, afirmó antes de defender una “nueva relación especial” con la Unión Europea.

El dirigente laborista considera que una relación más estrecha con Bruselas ayudaría a:

  • Impulsar la economía británica
  • Recuperar inversiones
  • Fortalecer el comercio
  • Mejorar la cooperación en defensa y seguridad
  • Responder a amenazas internacionales como la agresión rusa

Aunque evitó proponer un regreso inmediato a la Unión Europea, dejó claro que contempla el reingreso como un objetivo posible a largo plazo siempre que exista un nuevo mandato democrático.

Sus declaraciones son especialmente relevantes porque reflejan un cambio político profundo: hablar de volver a la Unión Europea ya no parece un tema prohibido dentro de una parte importante del laborismo.

Andy Burnham y la nueva generación laborista

El debate europeo también ha alcanzado a otro de los nombres con más peso dentro del laborismo: Andy Burnham.

El actual alcalde de Gran Mánchester acaba de recibir autorización para presentarse a las elecciones parciales de Makerfield, un movimiento que muchos interpretan como el inicio de su regreso al Parlamento británico y un posible paso previo a una futura candidatura al liderazgo del partido.

Al igual que Streeting, Burnham ha comenzado a hablar de manera más abierta sobre Europa.

Preguntado recientemente sobre un posible regreso del Reino Unido a la Unión Europea, respondió que “a largo plazo existe un argumento para ello”, aunque aclaró que no pretende convertir ese asunto en el eje central de su campaña.

La coincidencia entre ambos dirigentes no parece casual.

Dentro del laborismo está creciendo una corriente política que considera que el Brexit ya no es electoralmente intocable y que el Reino Unido necesita redefinir su relación con Europa para afrontar sus problemas económicos y estratégicos.

La gran diferencia respecto a los años posteriores al referéndum es que ahora este debate no está liderado únicamente por sectores progresistas europeístas, sino también por figuras moderadas del propio aparato laborista.

Makerfield, el gran termómetro político del Reino Unido

La elección parcial de Makerfield se ha convertido en mucho más que una batalla local.

Este distrito, situado en una zona históricamente obrera del norte de Inglaterra, votó mayoritariamente a favor del Brexit en 2016. Según datos manejados por Reform UK, alrededor del 65 % de los votantes respaldó abandonar la Unión Europea.

Precisamente por eso, el resultado de estas elecciones será seguido muy de cerca por todos los partidos británicos.

Para el Partido Laborista, Makerfield servirá para medir hasta qué punto un discurso más favorable a Europa puede resultar viable en antiguos bastiones obreros favorables al Brexit.

Para Nigel Farage y Reform UK, la estrategia será la contraria: utilizar el miedo a un posible regreso a la Unión Europea para movilizar al electorado euroescéptico.

Las cifras recientes muestran un escenario especialmente complicado para el laborismo. En elecciones locales celebradas recientemente, Reform UK habría alcanzado cerca del 50 % de los votos en áreas próximas al distrito, muy por delante del Partido Laborista.

Ese crecimiento explica por qué Keir Starmer había evitado hasta ahora reabrir el debate europeo.

Sir Keir Starmer (MP for Holborn and St Pancras and Leader of the Opposition) at Prime Minister's Questions, 7 February 2024.

Un cambio generacional en la política británica

Lo que está ocurriendo dentro del Partido Laborista refleja también un cambio generacional más amplio en la política británica.

Los dirigentes que construyeron sus carreras alrededor del Brexit empiezan a perder protagonismo. Mientras tanto, nuevas figuras políticas consideran que el debate ya no debe centrarse únicamente en si abandonar la Unión Europea fue correcto o incorrecto, sino en cómo reconstruir el papel internacional del Reino Unido tras años de aislamiento político y económico.

Streeting también aprovechó su discurso para advertir sobre otros desafíos que, según él, definirán el futuro del país: el auge de la desinformación en redes sociales, el crecimiento de discursos extremistas y el aumento de la tensión racial en algunas ciudades británicas.

El exministro denunció que el Reino Unido está viviendo “un tipo de racismo que no se veía desde los años setenta y ochenta” y criticó duramente la normalización de determinados discursos radicales.

Su mensaje busca proyectar una idea más amplia: que el Reino Unido necesita redefinir no solo su economía y su política exterior, sino también su identidad nacional tras el terremoto político y cultural provocado por el Brexit.

Aún es pronto para saber si el laborismo acabará celebrando una carrera formal por el liderazgo o si Keir Starmer logrará mantenerse al frente del Gobierno. Pero algo parece evidente: el Brexit, que durante años fue tratado como un asunto cerrado, vuelve a estar plenamente vivo en la política británica.

Y esta vez, no solo como un recuerdo del pasado, sino como una discusión real sobre el futuro del Reino Unido y su posible regreso al proyecto europeo.

Fuentes Noticias:

https://www.bbc.com/news/articles/

Crédito Imágenes:

Fotografía del primer ministro británico Keir Starmer junto al secretario de Salud y Atención Social, Wes Streeting, durante el lanzamiento de la consulta sobre el Plan de 10 años para el NHS (NHS 10 Year Plan Consultation) en el London Ambulance Service Dockside Centre, en Londres (Reino Unido), el 21 de octubre de 2024. La imagen fue tomada por Simon Dawson / No 10 Downing Street y publicada originalmente en Flickr por la cuenta oficial del primer ministro. Está disponible bajo licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0), que permite su uso con atribución adecuada. https://w.wiki/Hp5H

Prime Minister’s Questions, 7 February 2024, by © UK Parliament / Maria Unger Creative Commons Attribution 3.0 Unported license.Wikimedia Commons https://w.wiki/Lwxu