¿Puede una inteligencia artificial determinar cuántos años tiene una persona simplemente analizando una fotografía?
Esa es la pregunta que está en el centro de una de las iniciativas más debatidas del Gobierno británico.
Reino Unido está probando una tecnología basada en inteligencia artificial (IA) para ayudar a estimar la edad de inmigrantes y solicitantes de asilo que llegan al país sin documentación oficial. El sistema analiza una imagen facial y genera una estimación sobre la edad probable de una persona en cuestión de segundos.
Las autoridades defienden que esta herramienta podría ayudar a mejorar la protección de menores y reducir errores en los procesos migratorios. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y expertos en tecnología advierten de que la precisión de estos sistemas sigue siendo limitada y que una decisión incorrecta podría tener consecuencias importantes para las personas afectadas.
El debate ha convertido a Reino Unido en uno de los primeros países europeos en explorar el uso de este tipo de tecnología en procedimientos relacionados con la inmigración.
¿Qué es la tecnología de estimación facial de edad?
La tecnología que estudia utilizar Reino Unido se conoce como Facial Age Estimation (FAE) o estimación facial de edad.
Se trata de un sistema basado en inteligencia artificial diseñado para calcular la edad aproximada de una persona a partir de una fotografía de su rostro.
A diferencia de otros métodos utilizados para verificar la edad, esta tecnología no requiere documentos, entrevistas extensas ni pruebas médicas. Basta con una imagen facial para que el algoritmo realice un análisis automático.
El objetivo no es obtener una edad exacta, sino determinar una franja de edad probable que pueda ayudar a los funcionarios cuando existan dudas sobre la información proporcionada por una persona.
Este tipo de herramientas ya se utiliza en algunos entornos digitales para verificar restricciones de edad en plataformas online, redes sociales o servicios que requieren comprobar si un usuario es mayor de edad.
¿Cómo calcula una IA la edad de una persona a partir de una fotografía?
La inteligencia artificial aprende a estimar edades mediante el entrenamiento con enormes bases de datos que contienen millones de fotografías de personas cuya edad real es conocida.
Durante ese proceso, los algoritmos identifican patrones asociados al envejecimiento facial, incluyendo características como:
- La textura de la piel.
- La estructura ósea del rostro.
- La forma de determinadas facciones.
- Las proporciones faciales.
- Los cambios físicos asociados al paso del tiempo.
Cuando recibe una nueva fotografía, el sistema compara los rasgos observados con los patrones aprendidos y genera una estimación estadística.
En lugar de afirmar que una persona tiene exactamente una edad concreta, la tecnología suele ofrecer una probabilidad o un rango estimado.
Por ejemplo, el sistema podría concluir que una persona tiene una alta probabilidad de encontrarse entre los 16 y los 20 años.
¿Es lo mismo que el reconocimiento facial?
No.
Aunque ambas tecnologías analizan imágenes del rostro, tienen objetivos completamente distintos.
El reconocimiento facial tradicional busca identificar a una persona concreta comparando una imagen con otras almacenadas en bases de datos.
La estimación facial de edad, en cambio, no intenta averiguar quién es una persona.
Su única función es responder a una pregunta mucho más simple:
¿Cuántos años aparenta tener?
El Gobierno británico ha insistido en esta diferencia para subrayar que el sistema propuesto no tendría como finalidad identificar individuos ni rastrear identidades.
Sin embargo, algunos expertos recuerdan que ambas tecnologías comparten elementos técnicos similares y plantean interrogantes relacionados con la privacidad y el uso de datos biométricos.
¿Qué margen de error tienen estos sistemas?
Esta es una de las cuestiones más importantes del debate.
La propia documentación oficial reconoce que ningún sistema actual es capaz de determinar con total precisión la edad de una persona únicamente mediante una fotografía.
La precisión puede verse afectada por numerosos factores:
- La calidad de la imagen.
- El sexo de la persona.
- Su origen geográfico.
- Las condiciones de salud.
- El desarrollo físico individual.
- Las circunstancias de vida previas.
Según estudios analizados por el propio Gobierno británico, algunos de los algoritmos más avanzados pueden registrar errores medios superiores a dos años en determinados grupos de edad.
Aunque esa diferencia pueda parecer pequeña, adquiere una enorme importancia cuando la evaluación se realiza cerca del umbral legal de los 18 años.
En términos prácticos, un error de apenas uno o dos años podría determinar si una persona es considerada menor o adulta dentro del sistema migratorio.
¿Por qué Reino Unido quiere utilizar esta tecnología con inmigrantes?
El problema surge cuando una persona solicita asilo afirmando ser menor de edad, pero no dispone de documentos oficiales que permitan verificarlo.
Según las autoridades británicas, esta situación se produce con frecuencia en determinados procedimientos migratorios.
La edad es un elemento clave porque los menores no acompañados tienen acceso a medidas especiales de protección, alojamiento específico, asistencia social y otros recursos diseñados para niños y adolescentes.
El Gobierno sostiene que una herramienta basada en inteligencia artificial podría ayudar a los funcionarios a realizar evaluaciones iniciales más consistentes y disponer de información adicional cuando existan dudas.
Las autoridades también argumentan que el sistema podría contribuir a evitar que adultos accedan a recursos reservados para menores.
No obstante, reconocen que también existe el riesgo contrario: clasificar erróneamente como adulto a un menor que necesita protección.
¿Qué ocurre si la inteligencia artificial se equivoca?
Esta es precisamente la principal preocupación de organizaciones humanitarias y especialistas en derechos de la infancia.
Cuando una persona es considerada adulta, puede perder acceso a servicios y protecciones específicas destinadas a menores.
Entre ellas se encuentran:
- Alojamiento especializado.
- Asistencia educativa.
- Apoyo psicológico y social.
- Programas de protección infantil.
Por ese motivo, un error en la estimación de edad puede tener consecuencias importantes para la vida de una persona vulnerable.
Consciente de este riesgo, el Home Office ha señalado que la inteligencia artificial no tomará decisiones por sí sola.
Según los planes actuales, la tecnología actuaría únicamente como una herramienta de apoyo y la decisión final seguiría correspondiendo a funcionarios humanos.
Aun así, los críticos temen que las recomendaciones generadas por los algoritmos puedan influir significativamente en las decisiones finales.
Las críticas de expertos y organizaciones de derechos humanos
La propuesta ha generado un amplio debate entre organizaciones que trabajan con refugiados, menores solicitantes de asilo y derechos humanos.
Uno de los principales argumentos de los críticos es que la apariencia física no siempre refleja la edad real de una persona.
Muchos menores que llegan a Europa han vivido situaciones extremadamente difíciles, incluyendo:
- Conflictos armados.
- Desplazamientos forzosos.
- Pobreza extrema.
- Experiencias traumáticas.
Estas circunstancias pueden afectar tanto al desarrollo físico como a la apariencia facial.
Además, diversos especialistas en inteligencia artificial llevan años advirtiendo sobre posibles sesgos algorítmicos.
Si los sistemas son entrenados con conjuntos de datos que no representan adecuadamente a toda la población mundial, podrían producir resultados menos precisos para determinados grupos demográficos.
Por ello, numerosas organizaciones reclaman evaluaciones independientes, auditorías técnicas y mecanismos de supervisión antes de aplicar este tipo de herramientas en procedimientos migratorios.
Cuándo podría empezar a utilizarse en Reino Unido
Por el momento, el sistema todavía no se encuentra operativo en los controles fronterizos británicos.
El Gobierno está desarrollando pruebas y evaluaciones durante 2026 para analizar el rendimiento de la tecnología en situaciones reales.
Si los resultados son considerados satisfactorios, las autoridades estudian una posible implantación gradual a partir de 2027.
No obstante, cualquier despliegue definitivo dependerá de las conclusiones obtenidas durante las pruebas y del debate político, jurídico y social que continúa desarrollándose en torno al proyecto.
Lo que está claro es que Reino Unido se ha convertido en uno de los primeros países en explorar el uso de la inteligencia artificial para ayudar a determinar la edad de inmigrantes y solicitantes de asilo, una decisión que podría marcar el camino para futuras iniciativas similares en Europa.
Preguntas frecuentes sobre la inteligencia artificial que Reino Unido quiere usar para calcular la edad de inmigrantes
¿Qué es la estimación facial de edad?
Es una tecnología basada en inteligencia artificial que analiza una fotografía del rostro para calcular la edad aproximada de una persona.
¿La inteligencia artificial puede saber la edad exacta de alguien?
No. Los sistemas actuales solo pueden generar estimaciones y presentan márgenes de error que pueden variar según diferentes factores.
¿Es lo mismo que el reconocimiento facial?
No. El reconocimiento facial identifica personas concretas, mientras que la estimación facial de edad únicamente calcula cuántos años aparenta tener alguien.
¿Por qué Reino Unido quiere utilizar esta tecnología?
Porque algunos solicitantes de asilo llegan sin documentación oficial y las autoridades buscan herramientas adicionales para ayudar a determinar si son menores o adultos.
¿Qué margen de error tiene la IA para calcular la edad?
Los estudios analizados por el Gobierno británico indican que algunos sistemas pueden registrar errores medios superiores a dos años en determinados grupos de edad.
¿La inteligencia artificial tomará la decisión final?
No. Según el Home Office, la decisión seguirá siendo responsabilidad de funcionarios humanos y la IA actuará únicamente como apoyo.
¿Cuándo podría empezar a utilizarse esta tecnología?
Reino Unido está realizando pruebas durante 2026 y estudia una posible implantación en procedimientos migratorios a partir de 2027.
¿Por qué algunas organizaciones critican este sistema?
Porque consideran que los errores o sesgos de los algoritmos podrían afectar a menores vulnerables y provocar clasificaciones incorrectas con consecuencias importantes para sus derechos y protección.
Fuentes Noticias:
https://www.independent.co.uk/news/uk/home-news
Crédito Imágenes:
Image credit: Anaf Ibn Shahibul 2 / CC BY 4.0 (via Wikimedia Commons)
Source: https://w.wiki/Hbdg
English
Español